En general, creo que somos afectos a dar no noticias más que noticias.

Por ejemplo, comentamos “iba a llamarte” o “ayer tuve unas ganas de ir a tal lugar”. Sin terminar la frase se adivina que sólo fueron intenciones…no pasaron de ahí.

En la tarde de hoy sentí ganas de ir al teatro…qué hice? Fui al teatro. Bajo la lluvia llegué con el tiempo justo para conseguir una entrada en la penúltima fila de la sala Martín Coronado para ver Un enemigo del pueblo…de Henrik Ibsen.

Me sorprendió lo actual que puede resultar una obra cuando habla de las mezquindades humanas. El tema del agua contaminada pasa a ser secundario…en realidad se habla de la codicia y del egoísmo…sentimientos a los que nos venimos acostumbrando.

Durante el segundo acto, Tomás Stockmann encarnado por Luis Brandoni usa una frase que todavía me repica: “ser pueblo es un derecho que se debe conquistar”. Es verdad, ser mayoría no necesariamente significa ser pueblo…ni mucho menos tener razón. Ya todos sabemos que Vox populi vox dei es sólo una frase.

El doctor, desde un improvisado escenario, intentaba hacer escuchar sus razones. No tuvo mucha oportunidad…fue declarado “Enemigo del pueblo” sin más.

Termina el acto…baja el telón y nunca más volvió a subirse. De entre el terciopelo asomó una persona diciendo que Luis Brandoni se descompuso y no podía continuar la obra. Todos aplaudimos y nos retiramos. Seguramente después nos enteraremos cuando se podrá ver el final de la función…poco importa…todos coincidimos en que esperamos por la pronta recuperación del reconocido “Beto”.

María, deseosa de ver el final…con el actor recuperado…

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