Se terminó el Domingo…día de lectura de diarios por naturaleza. Menos los obituarios, leo TODO. Algunos temas se repiten pero con otro enfoque…a veces un tema de un periódico se engancha con otro…a veces parecen de realidades diferentes.

En uno estuve leyendo algunos logros de la humanidad en la carrera espacial. Como todo deseo de algún ser humano, goza de mi respeto sólo porque es el anhelo de alguien.

Enterarme que los chinos lanzaron un cohete para explorar la Luna; o que el transbordador Endeavour de la NASA completó con éxito la maniobra de acople a la Estación Espacial Internacional, con el perdón de la ciencia, no suele cambiar mucho mi mañana…ni el resto de mi día. Pero ahí están, son noticias…

La sorpresa la tuve hoy. Al parecer, el hombre, está trabajando para conseguir cumplir los deseos de la mayoría de los mortales. No, no se ilusionen, no están tratando de lograr la paz.

Repito, me parecen respetables sólo porque provienen de otro ser humano, o, según la publicación, de la mayoría de los consultados.

Como siempre, la oveja negra no está de acuerdo y lo hace saber…mis comentarios al lado de cada ítem de la lista.

La invisibilidad. Tiemblo ante la posibilidad de estar cerca y que no me veas…o extrañarte porque no estás…y vos gozando del poder de ser invisible. Decime que no tomarás ese poder como propio…
Meterse dentro del propio cuerpo. Se me revuelve las vísceras al pensar en sangre…no me puedo imaginar recorriendo boca, faringe, esófago, estómago, intestino delgado e intestino grueso…viendo las transformaciones que va sufriendo esa mezcla de hamburguesas con papas, ketchup y mayonesa con jugos gástricos y demás. No, no, pasó…prefiero imaginarme el interior de las personas…pero no a ese nivel.
Potenciar la memoria. Gracias…soy afortunada por poder olvidar aquello que no me provoca placer. Si recordara TODO, no podría experimentar la sorpresa que me da el verte…ese temblor como si te viera por primer vez. No, gracias…de las cosas que me importan ya me acuerdo…no necesito ayuda extra…
Teletransportarse. Y evitar el placer de viajar y conocer lugares? Cierro los ojos y listo…ya estoy en El cerro de los 7 colores, tomo una foto, vuelvo a cerrar los ojos y estoy en la cocina de casa…sin pasar por Purmamarca ni Tilcara…no, no, no…eso no es lógico. Quizás le sirva a Papá Noel…pero prefiero oficiar como su ayudante si él no llega a tiempo a todas las casas.
Vivir mil años. Conocer a Leonardo Da Vinci, Colón, Chopin, Galileo Galilei, Tita Merello y al dúo Pimpinella en la misma vida me parece un exceso. Y las veces que habré visto cambiar la moda…del miriñaque al jean…en una vida…me parece demasiado.
Crear vida artificial. Perdón, si es tan lindo crear vida natural, de donde la porfía de querer hacerla de otra manera? No, no, dejemos los tubos de ensayo para lograr un mejor perfume…pero sigamos dando vida a la vieja usanza.
La telequinesia. Poder mover algo sin tocar? Quizás para evitar que se me caiga la mayonesa al piso…pero para lo demás…no sé. No le tengo ningún reproche al tacto…de hecho me gusta y lo disfruto.

Por suerte la lista terminó ahí…me siento como aquellos refutadores de leyendas que solían aparecer por Flores. Quizás algún lector sea feliz con esos poderes…no es mi caso.

María, deseando el poder para lograr que siempre sonrías…
P/D.Cuando leo estos temas, me da cierto orgullo mi simpleza…soy tan básica…puedo ser feliz con las cosas simples.
P/D2. La semana pasada conocí al padre de Mora Godoy…coincidimos en nuestro gusto por este canción…

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CANCIÓN DE LAS SIMPLES COSAS – Letra de César Isella – Musica de Tejada Gómez

Uno se despide insensiblemente de pequeñas cosas,
lo mismo que un árbol que en tiempo de otoño muere por sus hojas.
Al fin la tristeza es la muerte lenta de las simples cosas,
esas cosas simples que quedan doliendo en el corazón.

Uno vuelve siempre a los viejos sitios donde amó la vida,
y entonces comprende como están de ausentes las cosas queridas.
Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demorate aquí, en la luz mayor de este mediodía,
donde encontrarás con el pan al sol la mesa tendida.

Por eso muchacha no partas ahora soñando el regreso,
que el amor es simple, y a las cosas simples las devora el tiempo.

Demorate aquí …por eso muchacha…
Demorate aquí …por eso muchacha…