Como para resumir…lo que me invade es la desilusión.

Si bien no veo mucho football, no entiendo y por ende no me gusta, algunos minutos de algunos partidos he visto. Tengo una camiseta celeste y blanca y la número 10 que dice “Accenture es mundial” es la favorita de mi Tutu.

Ayer vi el final del partido y salí. Esta tarde, en el noticiero, vi que el entrenador de la selección no estuvo en la entrega de las medallas de plata. Dijo algo así como “La medalla del segundo puesto… me da lo mismo” y ni apareció. Eso me provocó la desilusión.

No pretendo que además de jugar eduquen a nuestros menores…pero creo que vestir la camiseta de una selección y decir que representan al país, les otorga cierta responsabilidad. Responsabilidad que no deberían aceptar si creen que no van a poder ante cualquier resultado.

De haber ganado, hoy lucirían orgullosos el oro y dirían que es de TODOS los argentinos. Bueno, la de plata también debería darles orgullo y es de TODOS nosotros.

Quien le ha atado cordones a un chico antes de un partido, sin duda, en algún momento dijo “vos divertite…ganes o pierdas…divertite”. Invertimos mucho tiempo y esfuerzo en convencer que lo importante es competir y tener dignidad. No importa ser los mejores…importa dar lo mejor de cada uno en cada momento.

Y todo eso se cubre con tierra cuando el entrenador de una selección no tiene el temple que se requiere para aceptar el honor que da una medalla, aplaudir a los ganadores, abrazarse como colegas que son, reconociendo que fue un juego…que esta vez ganaron unos y habrá otra oportunidad.

No me voy al extremo de pedir estar felices…pero restarle importancia a un segundo lugar del podio dista mucho de lo que pretendo de la vida.

Seguramente pensarán que pienso así porque no entiendo nada. Y tienen razón…evidentemente no entiendo nada.

Esperaba algo de cordialidad…sólo vi necedad.

María, esperaba un milagro…
P/D. Prometo dejarme las manos rojas de tanto aplauso cuando alguno de ustedes salgan segundos, o terceros, o cuartos, o simplemente puedan estar ahí…

Anuncios