Con este afán que tenemos de elaborar rankings te TODO, ahora también se están buscando las 20 (veinte) mejores novelas.

La lista está más abajo. Algo totalmente subjetivo, supongo. Creo que la novela y el autor es sólo una parte…el lector completa la obra. De hecho, he escuchado a menudo “Borges no es para cualquiera”…y así creo que debe ser…de la misma manera que yo no soy para cualquier autor…ni vos…ni vos. Increíbles autores terminan siendo meros escritores de palabras encadenadas si no estoy con ganas de leer.
Libros regulares pasan a ser increíbles obras de arte si lo transité en una época buena de la vida.

Insuperable aquella novela de cuarta compartida en unas vacaciones.

Siendo niña, hija menor de un matrimonio humilde, viviendo en un pueblito donde los vendedores de libros no iban muy a menudo, mi biblioteca favorita era un cuarto viejo de una vecina…con libros de la época de Ñaupa (Esqui, la frase fue en tu honor…hacía tanto que no escuchaba ese nombre…jeje)…que podía leer de a retazos cada siesta. Podía llevarlos a mi casa, pero la magia de leerlos en la galería, sentada con las piernas cruzadas tipo posición de loto, no se podía comparar con nada. Leía cualquier libro que estuviera a mi alcance…primer y segundo estante, obvio, a los demás no llegaba.

Un día me pintó la rebeldía. Consideraba que ya había hecho suficiente mérito para tener un libro “a estrenar”. No recuerdo si fueron Los Reyes Magos o Papá Noel quien me sorprendió una mañana de verano con un flamante libro de tapa amarilla: Corazón. Lo leí de un tirón. Me cansé, pero no de leerlo, sino de vivir las aventuras junto con esos protagonistas.

Pasaron los años y ese libro pasó de mano en mano…no sé donde estará hoy.

El mes pasado, relojeando un escaparate de libros usados lo vi: Edmundo De Amicis… Corazón. Lo hice mío por $3. Pobre…el que lo vendió no tenía idea del valor que tenía. Valor para mí, por supuesto. Está más que amarillento…ocre tirando a marrón diría. Estornudo cuando me le acerco. Me pica todo si lo toco. Pero no me importa: las vueltas de la vida me han dejado nuevamente frente a aquella inagotable fuente de recuerdos.

Volviendo a la lista, humildemente, espero que no aparezca “100 años de soledad” porque tal calidad no podría compartir ninguna lista con otro libro surgido del mundo real.

María, recomendando el hábito de la lectura.
P/D. Sofi, si querés, te presto Corazón…pero sólo a vos, eh? 😉

1 – El amor en los tiempos del cólera, de Gabriel García Márquez
2 – La fiesta del chivo, de Mario Vargas Llosa
3 – Los detectives salvajes, del chileno Roberto Bolaño
4 – 2666, de Roberto Bolaño
5 – Noticias del imperio, del mexicano Fernando del Paso
6 – Corazón tan blanco, del español Javier Marías
7 – Bartleby y compañía, del también español Enrique Vila-Matas
8 – Santa Evita, del argentino Tomás Eloy Martínez
9 – Mañana en la batalla piensa en mí, de Javier Marías
10- El desbarrancadero, de Fernando Vallejo
11- La virgen de los sicarios de Fernando Valejo
12- El entenado, del argentino Juan José Saer
13- Soldados de Salamina, del español Javier Cercas
14- Estrella brillante, del español Javier Cercas
15- Paisaje después de la batalla, de Juan Goytisolo
16- La ciudad de los prodigios, del también español Eduardo Mendoza
17- El jinete polaco, del español Antonio Muñoz Molina
18- El testigo, del mexicano Juan Villoro
19- Salón de belleza, del también mexicano Mario Bellatin
20- Cuando ya no importe, del fallecido autor uruguayo Juan Carlos Onetti

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