Por si me duermo profundo y mañana no me despierto:

– No hay ropa sucia, salvo lo puesto, dejé el lavarropas funcionando.
– Regué las plantas, tienen la humedad necesaria para pasar la noche.
– Llamé a todos los que quería que supieran que los recordaba.
– Escuché mi tema favorito 3 (tres) veces.
– Me preparé el té que me gusta y lo tomé viendo como se consumía una vela.
– Toqué cada mejilla de las que quería recordar al tacto.
– Me reí mucho de todas las cosas buenas que me pasaron hoy.
– Tomé una copa de buen vino antes de que se transforme en un vinagre ideal para tu ensalada.
– Conté nuevamente las estrellas, vi que todas estaban en su lugar.
– Agradecí a la vida por haberlos puesto en mi camino.
– Rendí cuentas del día de hoy.
– Seguí detenidamente el vuelo de un aguacil (libélula) en la plaza.
– Compartí un alfajor Capitán del espacio con el nene que me esperaba en la puerta.
– Pisé un charquito en el camino para sentir un poquito de fresco.
– Conté los amigos…estaban todos.
– Pagué todas las facturas y archivé los comprobantes.
– Creo haber dicho todos los “te quiero” a tiempo.
– Repetí convencida “sólo por hoy no me preocupo, sólo por hoy no me enojo”.
– Miré y ví.
– Llamé a mi madre.
– Saqué la basura.
– Respiré profundo.
– Repartí lo que me sobraba.
– Pedí lo que me faltaba.
– Soñé con un día más.
Y todo esto sólo por hoy. Creo tener el sueño liviano…estoy segura que mañana voy a despertar…pero…sólo por las dudas…no dejé ningún pendiente.

María, un día a la vez…sé que no es el último…quedan un montón…pero éste…ya está…

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