Al parecer las camisetas de Argentina que quedaron sin vender después del mundial de Football empezaron a circular este fin de semana por Buenos Aires…el milagro del Tenis.

No digo que haya que especializarse para ser público de deportes, pero convengamos que, en un partido de tenis es poco habitual ver “la ola” (no me gusta ni en el football), o que la gente cante “el que no salta es un canguro” (demostrando así que lo único que sabemos de Australia es que hay muchos canguros) o al final “un minuto de silencio para Hewitt que está muerto”. Y el Diego arengando como si fuese Boca!!!!
Todo sea por las ganas de ganar a algo.
Lo que no entendí bien fueron unos cantitos en la entrada del estadio. La gente deshalojada de la villa 20 de Lugano cantaba “Aguante Nalbandian!!! Queremo’ un hospital”. Habrán tomado ayahuasca?

En fin, me gusta el juego en un ambiente civilizado, pero convengamos que un rival que festeja los errores del contrario medio que se gana el odio de los hinchas, no? No digo que se ponga triste, pero a este sólo le faltaba una suelta de palomas para festejar…

Me acordé de la primera vez que fui a un campeonato de billar…un chango se mandó una jugada de esas de películas, el taco pegó en la bola blanca y ésta metió 3 en un saque. Ahí si que daban ganas de cantar “volveremos, volveremos, volveremos otra vez…”…pero no…no da…sólo se hace un chasquido de dedos en reemplazo de los aplausos de otras disciplinas…y yo no sabía hacer esos chasquidos…ahora aprendí…

Hace unos días necesité pasar por el Correo Central. El edificio queda entrente del estadio donde Arjona tiene previsto dar esos 30 (treinta) conciertos. Cuanta gente!!!
Pero nos salió un tiro para el lado de la justicia. Aparentemente un mexicano llamado Alejandro Filio vino a empatar un poco las cosas. Me gustó mucho su trova…les paso el link por si quieren leer una letra que me pareció genial. Se llama “El Reino de los ciegos”.

María, silbando olé, olé, olé, olé, olé, olé, olá…

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