Por qué nadie me dijo que para ser co-piloto de una persona que recién sacó el registro de conducir tenemos que tener ciertas capacidades adquiridas?

La semana pasada mi hermana sacó el registro. Ojo, no lo compró, estacionó entre conos, dió el teórico, manejó en pista…todo legal, eh?

Me pasaron a buscar por la oficina y fuimos a dar una vuelta por Puerto Madero hasta encontrar el lugar donde queríamos comer. Cuando veíamos EL lugar, ya era tarde, se necesita un tiempo de preparación para poner el guiño, frenar y doblar…la tarea de manejo no es para espontáneos o improvisados.

Después de un par de vueltas encontramos una playa de estacionamiento al lado del Hilton. Bajamos. Por supuesto, IMPOSIBLE pasar cerca del puesto donde se emiten los tickets. Primera bajada: presionar botón rojo, retirar ticket, esperar que la barrera se levante y entrar. La suerte estaba de nuestro lado…encontramos lugar para estacionar sin otros autos cerca. Lo acomodamos perfecto entre las rayas y evitamos la columna.

Comida sin inconvenientes en Spettus. El pollo a la cerveza sigue siendo espectacular. Postre, cuenta y salida.

Mi primer temor fue infundado: encontramos el auto al toque. Pagamos. Buscamos la salida. La encontramos. No pudimos acercarnos al lugar donde hay que meter el ticket que acredite el pago. No importa. Me bajé, leyó el código de barras y abrió la barrera.  Para evitar retrasos le dije “subí y esperame arriba”. La bajada de 45° de la entrada se transformó en un Everest a la salida…y el auto no lo quería escalar.

Primer intento: 2 metros.
Segundo intento: 2 metros y medio y 3 metros cúbicos de olor a quemado.
Tercer intento: 2 metros para atrás…en la bajada…por el envión…subimos a la veredita.
Cuarto intento: me dolía a mi el quejido del motor…humo negro…y nadie fumaba en la zona…

Otro auto quería salir y este estacionamiento tenía una salida que no permitía que nos esquivara. Hice uso de mis conocimientos adquiridos en el curso de Ceremonial y Protocolo (o motivada por la cara de desesperación de Rocío en el asiento de atrás) y encaré al tipo que manejaba el auto que quería salir. Le expliqué la precariedad de nuestra experiencia y la necesidad de ayuda para que se descongestionara la salida. Lo dudó, pero al ver que no tenía alternativas no tuvo más que acceder. La familia no entendía nada. Uno de los hijos decía “por qué papá va a manejar otro auto?”. Ojo, la gente es súper solidaria, también vino uno de los cajeros, un guardia y un señor que estaba más atrás en la cola y tenía las mismas ganas de salir.

Salimos, dimos las gracias y nos fuimos. Mi ahijada, con los ojos cerrados, seguía rezando. A Cayetano le pedimos trabajo, a Rita los imposibles, a Roque por nuestros perros, alguien sabe quien es el santo del manejo y afines?

Amenazamos de todas las maneras conocidas a la niña para que no le cuente el “percance” a papá. Le expliqué lo que son los inicios de toda actividad, le recordé las veces que nosotras también ocultamos sus desventuras, y por último le ofrecí dinero.

Hicimos un par de cuadras y, de la nada, aparecieron 3 empleados de la prefectura pidiendo papeles. Perdón mi ignorancia, pero la prefectura, no debería hacer controles en vehículos acuáticos? Por qué se metió con nosotras? El registro estaba a mano. El resto de los papeles no. Abrimos el baúl. Detrás del equipo de gas no estaba. La guantera estaba llena de papeles…menos los que necesitamos. Debajo de los asientos tampoco. Por fin, debajo de la rueda de auxilio apareció el portadocumentos. Revisaron TODOS. En regla 100% así que nos dejaron ir. En este caso, sin mediar palabra, sin recordarle valores tan complejos como la lealtad al género y demás, metí la mano en el bolsillo, saqué un billete y me aseguré que una de las integrantes del equipo no le cuente a su papá que la mamá terminó descalza (los suecos molestan para manejar), mojada y embarrada sólo porque un par de marineros olieron su inexperiencia. El aprendiz de Popeye paró el tráfico para que saliéramos. El motor se paró, pero después de un par de intentos arrancamos. Saben lo difícil que es manejar descalza y sin pedal? Si, no me pregunten en qué momento de la noche, pero perdimos un pedal…no se cual.

Llegamos sanas y salvas a casa cuando nuestra Carola Casini se dió cuenta que vinimos con el freno de manos puesto. Eso quiere decir que es de adorno…porque en los intentos de salida pasó de todos menos frenarse…

En fin, no juzguen…el tiempo es esencial en cualquier proceso de aprendizaje. Y yo le sigo dando mi apoyo. Les dije que la semana que viene me pasen a buscar que yo las invitaba a comer en algún lugar lindo. Después les cuento.

María, ya recuperada…
P/D. FELIZ CUMPLE!!!! Sabés que sos lo más grande que hay, no? Ya conducís muy bien además…esta aventura fue debida a la inexperiencia lógica…

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