Ojo con lo que buscamos en Google… Miércoles, Sep 20 2006 

Por favor, espero que no sea tarde mi advertencia: tengan mucho cuidado con lo que buscan en Google.

No se les ocurra buscar frases como “tips para matar con un bate de béisbol” y “cómo matar a alguien y no ser atrapado”.

Tal es el caso de Anurag Johri, un hombre indio residente en Gran Bretaña, que fue condenado a cadena perpetua por haber matado a su esposa, golpeándola con un bate de béisbol.

Por el homicidio le correspondería la pena de muerte, pero por haber realizado la búsqueda en Google le deberían dar doble pena de muerte, si eso fuera posible, no?
En la sentencia, además de culpable de homicidio, se podría agregar TONTO? Si, si, con todas las letras.

Y este no es el primer caso. Hace 3 (tres) años, Robert James Petrick, fue condenado por matar a su mujer luego de introducir en Google la frase “falls lake depth” (algo así como “cae lago profundidad”).

Si se empieza a usar estas herramientas, y deciden investigar la PC de Marcelo Tinelli, si encuentran frases tales como “milagro+superar+rating+Montecristo”, se podría pensar que el flaco ya se dió cuenta que aunque lleve a gente que baile o cante, o reciten poemas bajo el agua, o transmiten duelos a muerte, nada, nada, nada va a derrotar a LA novela…bueno…salvo el letargo de la novela misma…en fin…

María, pensando que hay gente para todo…

Hasta la victoria siempre!!!!! Miércoles, Sep 20 2006 

Se podría definir como susto lo que me dió hace unos días cuando, en un programa de TV, entrevistaron a un grupo de jóvenes escogidos al azar, con el objetivo de ahondar más en los motivos por los cuales desaprueban los exámenes de ingreso a las universidades.

Ante preguntas que tienen que ver con la prensa del corazón, todos contestaban bien. Nadie ignoraba la relación entre Brad Pitt y Angelina Jolie.

No pretendo que conozcan vida y obra de todo latinoamericano, pero, aunque sea lo básico se debería saber.

Preguntaron quien era Che Guevara. (No pidieron juicio de valor, ni opinión, ni nada parecido, sólo hechos…”quien era”). Una chica, entre risas, con bastante seguridad, dijo “Un dictador”. Y…si…quizás alguien que sigue los dictados de su conciencia sea un dictador, pero juro que esa señorita no pensó en eso. Me preocupé que esa joven forme parte de una sociedad que pretende defender la democracia mediante la participación.

Por un minuto, se me ocurrió pensar que quizás mi Tutu, la pequeña de la familia, con sus 12 añitos, pudiera incurrir en una atrocidad semejante.

Comentamos el tema…qué alivio…no sólo que sabe quien es Che Guevara y está segura de que no era un dictador…sino que…además…sabe que en el edificio donde viven actualmente, otrora, vivía una tía del argentino…cubano de corazón. Me comentó que, cuando Ernesto venía de visita a Buenos Aires, paraba en esa casa. O sea, mientras nosotras tomábamos mates hablando de la novela, quizás nos rodeaba algún resto de esa entrañable transparencia, de su querida presencia…Comandante Che Guevara. Qué momento!!!!

Quise tomarle una foto a la placa que ilustra el hecho, pero la falta de baterías para la cámara lo impidió.

María…quemando la brisa con soles de primavera, para plantar la bandera con la luz de tu sonrisa…

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