Cómo andan amigos? Yo acá…disfrutando de unas merecidas (¿?) vacaciones.

Ya se imaginarán que el viaje no fue sólo un viaje…fue una AVENTURA…así es.

Partimos a las 22.00 en vez de las 21.30…no era grave…media hora es un detalle. En todo viaje, por qué tiene que haber el típico “gorrión”? (comen y al toque necesitan evacuar). Un pibe se mandó un par de Guaymallén de Dulce de Leche y quiso usar el baño. No estaba en condiciones. Se transformó en un arma química. Bajamos en Morón y armamos un piquete, sin éxito, por una hora. La alternativa fue clausurar el baño y bajar en una estación de servicio cada hora.

Con la frente baja, subimos al dichoso coche cama ejecutivo. Sirvieron la comida, después de media noche, por lo que llamaremos cena. Una bandeja con una feta de bondiola, una cucharada de arroz con color verde agua, unos pedacitos de zanahoria, un sobre de mayonesa Aro, una figazza de manteca y una feta (transparente) de dulce de batata. No tenía mucha alternativa: partí al medio la figazza y armé un “sandwichito”. Cuando hube terminado, apareció la gauchita de la azafata con un plato caliente: pollo con puré. Por las dimensiones, no creo que lo hayan dejado llegar a pollo, para mi, lo sacrificaron de pollito, o era enano.

Comí los dos bocados que pude y terminé con un caramelo. Obviamente sin bebida, el baño no resistía. En San Andrés de Giles nos dejaron parar en una estación de servicio. Reflexión: ¿por qué los papás se empeñan en viajar con infantes sin que estos tengan la edad adecuada? Hasta que no sepan abrir un blister de Tranquinal y tomársela con un sólo trago de agua, no pueden viajar. Y qué es eso de llevar sonajeros? Me están cargando? Un niño se estresa con esas experiencias. Una alternativa: servicio sólo para padres con niños…así nadie se queja.

Bueno, continúo. A las 3.45 paramos…pensé que para ir al baño. No. Nos quedamos sin luces. Si, a oscuras en el medio de la nada. Por suerte un changuito tenía una Vitorinox y una señora que iba de camping a Villa Dolores les facilitó una linterna. Cruzaron cables, probaron cosas. Se agotó la batería. No se podía ni abrir la puerta. Por suerte, teníamos miedo que nos quisieran afanar.

A las 4.40 pasó un TAC en sentido contrario. El chofer lo paró y consiguió que le prestara una batería. Hicieron unas conexiones y nos dejaron nuevamente a oscuras, pero con el motor en marcha y la puerta abierta.

Un par de camiones de La Serenísima se apiadaron de nosotros. A manera de Sandwich (uno delante y otro atrás) nos escoltaron hasta un cruce que tenía un foco. Bajamos a estirar las piernas. Los mosquitos nos convencieron de entrar. Sólo nos quedaba esperar el amanecer para poder andar sin luces. Estaba MUY nublado. Había niebla. Pudimos arrancar a las 6.45. Empezó a llover. Hicimos unos 200 kilómetros y paramos en un taller.

Obviamente, el baño era sólo para caballeros. Y no había baldíos cerca. Bajamos y entablamos conversación con otro micro de TAC que iba a Mendoza que también se había roto. A las 11.00 salimos para Merlo, con la promesa de parar en alguna estación de servicio con toillette. Eso nunca pasó. A las 13.00 nos dieron una medialuna y una palmerita.

Bajamos en la terminal y armamos otro piquete…nuevamente sin éxito: TENEMOS QUE IR EN OTRO MOMENTO…CUANDO HAYA GENTE RESPONSABLE. Habrá alguna vez? No creo. Por suerte, la vuelta la tengo en Chevallier.

Aproveché internet y estoy buscando una dirección de defensa al consumidor o algo así donde quejarnos. Please, si alguien me puede tirar una idea de qué ser puede hacer en estos casos, avisen.

TODO lo que les conté es verdad…un desastre. Pero me sirvió para darme cuenta de algo: soy INMORTAL!!! Causas de muerte hubo a montones y no sucumbí ante ninguna. No me mataron ni el miedo, ni la depresión de ver vacas, vacas y más vacas toda la mañana, mi vejiga demostró que tiene su capacidad intacta, controlo efínteres como para batir un record, durante muchas horas no llegó aire puro a mi cerebro y lo mismo sigue funcionando (con problemitas como siempre, pero funca). No se imaginan como envidié a la difunta Correa en sus altares: BOTELLONES de agua…y si quisiera, los hubiese podido tomar, nosotros no tragábamos ni la saliva para no tener “necesidades”.

Pero no todo fue malo: llegué al hotel, me bañé, prendí la tele, vi INTRUSOS y dormí una siesta reparadora. Salí a caminar, a respirar el famoso aire con más ozono. Es verdad…nada me importa…no traje el gorro…me até un pañuelo a manera de bandana y ando estilo gitana tranquilamente.

Gente, no los quiero aburrir con los detalles, pero necesitaba compartirlo con ustedes. Si a alguien se le ocurre qué podemos hacer, por favor, pásenme el dato. No creemos que las quejas en las oficinas de TAC sirvan para algo…en fin…VACACIONES!!!!
Nos estamos viendo
María

P/D. Anduve caminando cerca del hotel…todas callecitas de piedra…pobre mis alpargatas. Esta vez, en vez de alfajores y/o perfumes, voy a llevar otra cosa de recuerdo: partes del planeta tierra para cada uno…un par de piedritas que podrían usar como pisapapeles o municiones…lo dejo a su criterio…

Anuncios