Para estas noches de lluvia y frío: tome una taza de Epitafios, mézclela con otra de Montecristo. Agregue unas cucharaditas de El silencio de los inocentes. Deje la pasta durante poco más de una hora en la pantalla caliente, espolvoree con un poquito de Narciso Ibañez Menta y ya está!!!

Resultado: El hombre que volvió de la muerte!!!!!!!