Esa extraña forma de pasión… Sábado, Feb 6 2010 

Algunas vacaciones se van terminando…y la de El camarín de las musas es una de ellas.

Anoche fui a ver ‘Esa extraña forma de pasión’, obra escrita y dirigida por Susana Torres Molina.

Casualmente este último Jueves, mientras estudiaba Contabilidad con mi Tutu, salió el tema de la materia Historia. No recuerda si es porque se copiaba o porque la profesora no se daba cuenta de ello, pero el segundo año fue uno de los que más disfrutó. De tercero solo dijo ‘Historia Argentina’. Es de la generación que no le encuentra sentido al estudiar cosas que pasaron antes de que ellos nacieran. Lisa y llanamente, la civilización tranquilamente podría empezar el 13 de Diciembre de 1993 y antes de eso ni siquiera debería existir un calendario. Cuesta trabajo demostrarle que si no aprendemos de ese pasado, posiblemente repetiremos los mismos errores. Igualmente, la historia, en general es asociada al Imperio Romano, Reyes, independencias, miriñaques y peinetas…cuesta muuuucho más convencerla de que la historia argentina tuvo como protagonistas a jóvenes vestidos de jean y zapatillas.

Los 70’s y la obra son una prueba de eso. Lucían como cualquiera de la platea, pero les tocó vivir en una década en la que los ideales despertaban pasiones. Y esa si que es una diferencia.

Sin entrar en planteos ni juicios, últimamente siento que las generaciones jóvenes vienen con un montón de habilidades y conocimientos incorporados que, me parece, podrían reemplazar a la pasión. Pasión que toma diferentes formas…pero pasión al fin.

Susana Torres Molina muestra la historia de 7 (siete) personajes apasionados. Uno con la lucha, otra con la vida, otros con el deber, uno con la búsqueda de la sombra, otra intentando sobrevivir. Todas pasiones que llegan al espectador que no puede salir de ahí de la misma manera. Vimos historia, pero una historia tan reciente, que por momentos siento que se sigue escribiendo.

Los 70’s están acá nomás, a la vuelta de una esquina, en una sala de El camarín de las musas…cada fin de semana…al alcance de cualquier mano…

María, me reconozco apasionada…y me gusta.. :)
Escuchar canción

Noche hot… Miércoles, Feb 3 2010 

Habiendo terminado el festejo de cumpleaños de mi amiga Pato, volví a casa con la firme idea de ducharme y dormir. Cerré la puerta de entrada, click a la llave de luz…oscuridad.

Casi a tientas llegué a la ‘cajita’ donde está la térmica. El disyuntor estaba bajo. Intenté subir la tecla…volvió a bajar. De más está que les recuerde que hacía más de 30º…y dentro de la casa creo que había unos cuantos más.

Saqué la linterna de la mochila y empecé la recorrida desenchufando todos los artefactos de la casa: heladera, microondas, lavarropas, tele, acondicionador de aire. Volví a levantar la tecla…volvió a caer.

Varios intentos más…me resigné e intenté dormir. Así como los fakires pueden dormir en cama de clavos…sentí que me acostaba en cama de fuego. Entendí perfectamente la canción Beds are burning, de Midnight oil. Cubrí las sábanas con una toalla, abrí la ventana, volví a bañarme. Nada.

Cerca de las 3.30, casi cuando estaba resignada a no dormir, fui asaltada por una idea brillante…de esas que no se pueden abandonar…de esas que acaloran más aún…pero ilusionan. Linterna en boca empecé a buscar todos los ‘alargues’ de la casa: 4 en total. Me vestí, busqué el hueco de la escalera y empecé a deslizar los cables hasta la planta baja. Con curitas me aseguré que los empalmes resistieran. No solo que llegaron hasta la planta baja sino que me sobraba casi un metro de cable. Sujeté todo en cada piso para darle cierto toque de prolijidad y fui directo a la mesa donde está la lámpara para usarle el enchufe.

En unas semanas se cumplirían 12 años de vivir en el edificio y recién anoche me di cuenta que nunca vi prendida esa lámpara. Claro, no hay enchufes a la vista en toda la zona…es un simple adorno…no está para alumbrar sino para ocultar alguna mancha de humedad de la pared.

La emoción con la que extendí los cables se vio opacada con la decepción con la que los recogí. El plan perfecto falló en su última etapa.

Cuando la ilusión se empezaba a apagar casi como la luz de la linterna, saqué el burlete de la puerta de entrada para que entrara un poco de aire y me acosté en el piso del comedor.

Dormité un poco y en cuanto escuché los primeros ruidos bajé. Encontré al encargado a punto de tomar mates. Dejó todo presuroso y vino. Desarmamos todas las llaves de luz, bajamos el ventilador de techo, revisamos cada portalámparas y nada. Finalmente, arrojamos el alargue por mi construido por la ventana y me dio corriente eléctrica desde el patio de su casa. Al menos pude prender el aire un rato. Cuando se iba me comenta al pasar…’ayer se cortó la luz en todo el edificio’. Me sentí Juan Peruggia pensando ‘¿y ahora me lo venís a decir?’

Conseguimos al segundo electricista…el que colocó la llave térmica y el disyuntor hace unos años. Entró, miró, preguntó: ¿estás segura que yo instalé ésto? Porque está mal…la fase tiene que entrar acá y entra acá. (Los acás para mi eran iguales).

Cuestión, el corte de luz quemó el disyuntor, la térmica tiene poco amperaje y no se qué otro detalle más: tablero nuevo y luz!!!!

Las consecuencias del apagón se están haciendo notar ahora: comida congelada que ya no está congelada, bebidas tibias, computadora con un disco menos, linterna sin pilas, ventilador de techo en proceso de desguace, sueño…muuucho sueño.

Solo porque puedo, prendí la tele y me puse a ver Crónica TV que está haciendo un especial con las catástrofes climáticas del día: tornado en Villegas, sismo en el norte argentino y alerta por tormentas en la capital.

María, intentando quitar de la menta la loca idea de comprar un grupo electrógeno doméstico…

Escuchar canción

Mucho ruido y pocas nueces Domingo, Ene 31 2010 

Aunque alguien crea que las funciones de teatro son todas iguales porque son los mismos actores diciendo el mismo texto, he comprobado que eso no es así. El antes nos condiciona…y eso es inevitable.

A las 20.30 la clásica voz en off nos dio la bienvenida al teatro. Desde la platea se escuchó un ruido extraño que sabíamos no era de la obra, las luces no se apagaron y la obra no empezó. Hubo palmas reclamando los 15 minutos que llevábamos esperando. (Aclaro que guardo mi batir de palmas para otro momento…creo que en esas circunstancias no hacen que los inconvenientes se soluciones más rápido). Alguien aprovechó para decir en voz alta que en los teatros de Buenos Aires todo está atado con alambre y que ese tipo retrasos son una vergüenza y demás. Afortunadamente tengo una vida sin tanta rigurosidad y esa media hora de espera no significaba una tragedia para mi.

En el momento exacto en que se empiezan a apagar las luces, se escucha un ‘Viva Macri’…que fue contestado por un ‘fuera Macri’…con la acotación ‘Muera Macri’.

O me equivoqué de lugar o el motivo de la reunión era otro. Yo fui al teatro, a ver la puesta realizada por Oscar Barney Finn. Ignoro qué tenía que ver todo ese tipo de arenga. En fin…

De pronto, lo historia que Shakespeare imaginó en Messina empezó a transcurrir en nuestras pampas, Hero se llama Elisa, Leonato es Leandro, y Dogberry se transformó en un comisario Robles Robles que está para una colección de personajes divertidos.

Los enredos, la traición, el amor…todo eso es igual allá por el 1600 en Italia y acá por el 1875. La escenografía, como siempre en cualquier obra del teatro San Martín, es para destacar, al igual que el vestuario.

Muy correctos Surraco e Innocenti…mis favoritos el comisario Robles Robles, Zenón, Inocencio y Anacleto, encarnados por Miglioranza, Freigedo, Iturralde y Vainstein.

De no haber sido por el incidente del inicio se que la hubiese disfrutado mucho más…así que ya tengo la excusa perfecta para volver. :)

Una obra para recomendar…propuesta arriesgada pero muy bien resuelta.

María, terminado el primer mes de año…

Jazz con el sello ‘Otero Ramos’ Domingo, Ene 24 2010 

Los que miramos al cielo antes de salir ya sabíamos que la noche pintaba increíble. Una gran luna blanca justo sobre el Alto Palermo…a la altura de Arelanes y un par de estrellas en la esquina de Austria.

Pasaje Bollini 2281. La dama de Bollini. A las 22.00 show de Marisol Otero.

Jazz puro en un ambiente íntimo…acompañada por piano y parches. Invitados que sumaban su talento y la voz de quien los convocó poniendo el toque casi íntimo a la cuestión. Mientras cantaba una bella canción y recordaba El mago de Oz, un flaco logró hipnotizarme con el manejo maravilloso de una esfera de cristal transparente. No pidía dejar de mirarla…parecía una gran burbuja de jabón que le recorría el cuerpo, saltaba de una mano a la otra y destellaba magia.

La segunda parte tuvo clásicos en español y portugués con algunos invitados otra vez. Daba la sensación que Marisol se estaba dando el gusto de cantar lo que tenía ganas…sus canciones favoritas…las que aprendió de chica…las que nos gustan a muchos.

A eso de la 1.00 salí a la calle…ya no estaba la luna en el cielo…pero la música flotaba en el aire y se la noche se seguía sintiendo perfecta.

María, disfrutando de una buena vida…

Las chicas del calendario Domingo, Ene 10 2010 

La historias es por muchos conocida: un grupo de damas necesita recaudar fondos en pos de comprar un sofá cómodo para una sala del hospital donde se trata, y muere, el marido de una de ellas.

Sabiendo que con el calendadio tradicional no alcanzarían a cubrir ni la cuarta parte del valor, les parece buena idea hacer algo más osado. Y así es que estas 6 (seis) señoras se animan a sacase la ropa…no en un acto de ‘quedarse en cueros’ sino en un ‘desnudo artístico’.

Divertídisimas escenas de esas señoras que tienen la edad de los personajes. No contrataron jovencitas y las maquillaron para que parecieran de más edad…son señoras actrices que han aceptado el reto y les ha salido estupendo.

Hasta el personaje más pequeño tiene su lugar y logra arrancar emociones. Nos dejamos robar una ovación merecida al final, en el que aplaudía mientras me secaba algunas lágrimas.

La última etapa de la vida es la más gloriosa
, dijo uno de los personajes haciendo un paralelo entra la vida de una flor y una mujer…y eso las animó a la aventura.

Finalmente, lograron conseguir el dinero para comprar el sofá…y lo colocan en el pabellón que se construirá con todo lo recaudado de la venta de los mentados calendarios.

Muy buena alternativa para estas noches del caluroso verano que nos está tocando transitar en nuestra entrañable Buenos Aires.

María, terminando el fin de semana…

Menú indigesto Domingo, Ene 10 2010 

El programa de hoy era teatro y comida…se suspendió la función de ‘Chicas de calendario’…quedamos en solo comida.

Mi Tutu y una amiga, mi hermana y yo. Mendez de Andes y Rojas. Parrilla libre para 4 (cuatro), una Pepsi familiar y 2 (dos) aguas sin gas. Una ensalada completa y un plato de papas fritas.

Conforme comíamos las achuras nos fuimos enterando que mi Tutu (sic) no le hace asco a nada…y no se referían a la comida. Su amiga empezó a contar las hazañas en las que se vio envuelta y tiraba nombres y situaciones que desconocíamos. Hasta el tomate me empezó a caer pesado. No hablábamos de una desconocida sino de mi Tutu!!!!

No se como se inició la secuencia…pero terminó en un comensal dejando olvidado un papel en la mesa de al lado con su nombre y teléfono…y mi Tutu guardando esos datos en la agenda del celular. Gonzalo el nombre…ni me fijé el número. Parece que tienen una manera de comunicarse como si fueran sordos cuando hay mayores en la mesa…meñique y pulgar en la oreja como sosteniendo un tubo de teléfono, con la otra mano señalan donde dejan el dato y listo.

En eso el mozo empieza a recoger otra mesa y…mientras preguntaba si queríamos algo más, agrega a nuestra bandeja de papas las que habían sobrado de la otra mesa. No me cabe duda de que eso es una práctica habitual detrás del mostrador…pero nos pareció demasiado hacerlo en nuestras narices.

Pedimos la cuenta, pagamos y nos fuimos.

No sabemos si nos cayeron mal los chichulines, las historias, los números de teléfonos olvidados o las sobras de las otras mesas…pero estamos seguras que a esa parrilla no volvemos.

María, indignada…

ART Sábado, Ene 9 2010 

Recuerdo un chiste clásico siendo niña: una hoja blanca representando un dibujo. El chiste era el siguiente diálogo:
- Qué es?
- Una vaca comiendo pasto
- Y el pasto?
- Se lo comió la vaca
- Y la vaca?
- Comió y se fue
Era gracioso en el ámbito infantil.

Anoche fui al teatro Tabarís a ver ART, de Yasmina Rezza. Hasta el incendio más grande pudo empezar con una chispa. Incluso una gran crisis pudo empezar con la compra de un cuadro blanco, con delicadas líneas blancas.

Un planteo simple, si se me permite palabra tan elocuente. Los vínculos de cualquier relación humana transitan por lo que pensamos, decimos y ocultamos. No decir por no querer lastimar o por querer agradar. Lo que callamos por conservar o por conquistar.

Los personajes interpretados por Ricardo Darín, José Luis Mazza y Germán Palacios hacen circular las palabras de manera tal que se podrían reconstruir todas las historias. Una amistad puesta a prueba por varios actos de sinceridad.

Creo que en el fondo ninguno de nosotros es ninguno de los personajes por completo, pero cualquiera de nosotros tiene momentos de cualesquiera de esos tres personajes.

Lo que provoca la compra de un cuadro podría ser una definición cuasi exacta de la obra…pero me quedaría corta…es un duelo de 3 amigos que están frente a la posibilidad única de poner su amistad en revisión.

Una buena obra para empezar el verano. Lindo teatro el Tabarís.

María, agotada después de la primer semana ‘larga’ del año :)

Antes de que me olvide… Jueves, Ene 7 2010 

Afortunadamente el señor Pinti venció al alemán que lo amenazaba (Alzheimer) y logró recordarnos algo de historia.

Está el que se pudo reír de todo lo que el buen señor decía y las personas limitadas como yo que de a ratos pensaba esto no es gracioso…es de verdad y es durísimo!!!!.

El bicentenario es una buena excusa para recordar la historia de los últimos 200 años y nos vamos a dar cuenta que nada de lo que pasa ahora es de ahora.

No puedo elegir cual fue mi monólogo favorito: la patria, el adivino, el de la apertura, el del final, el de las leyes, en del corso. En fin, disfruté todos.

Detrás mío un señor con síndrome de pies inquietos que no dejó de hacerme temblar toda la función. Admiro la dedicación con que esa gente mueve un pie sin parar…y casi sin hacer esfuerzo…durante horas…son grossos de verdad…tiene poderes para mi.

Y ahora, a pensar y tratar de decidir si prefiero la memoria o el olvido…todavía no lo se.

María, arrancando la temporada teatral 2010…un lujo!!!!!!!!

Penumbras Lunes, Ene 4 2010 

Al otro lado del río Domingo, Ene 3 2010 

En este afán por saber qué nos deparará el futuro, compré un pasaje a un lugar de adelantados: Colonia, Uruguay.

Digo adelantados porque a los oriundos en la Banda Oriental, les llega la hora 60 minutos antes que a los argentinos. Ese raro efecto provoca que siga sin saber la hora…igual que en BA…pero ahora con algo de fundamento.

He visto el futuro…no es como en las películas…es peor. Hay mutantes…pero no son humanos…son insectos. Se los solía conocer como mosquitos…ignoro cual será su nombre actualmente. Desarrollaron una rapidez que otrora identificaba a otros animales y a Usain Bolt en su hazaña de Berlín de hace unos meses: son rápidos!!!!!! Hasta donde sabía el sustantivo colectivo de los insectos en general era enjambre y de las langosta era manga. Bueno, éstos se mueven en un enjambre de mangas…son muchos y plagas. Aterrizan sobre los humanos y hacen estragos. La vestimenta dejó de considerarse una barrera…traspasan la tela de jean!!!! Ni hablar de la bambula, el lino y la gasa.

Subestimé la amenaza…pensé que era falta de costumbre y que iban a estar diezmados para la noche. Entre los que maté a golpes y los que me tragué por error, calculaba haberme hecho cargo de unos cuentos…y mucha gente hacía lo mismo…así que pensé que estábamos ganando la batalla.

Caminaba por la tarde buscando un lugar donde tomar algo fresco y descansar. Primero descarté la posibilidad de hacerlo en la vereda…después busqué lugares cerrados…por último me decidí por el que en la puerta rociaban con Off a los parroquianos. Era una especie de ‘Off al paso’.

Se las hago corta y gráfica: asustaron al gran Yabor que tuvo que bajar de la terraza de El Lobo con su tumbadora e improvisar escenario en un lugar cerrado. Temí en un principio que cambiara el ritmo de las canciones como para tener la excusa de pegarle al parche más seguido y poder disminuir la plaga.

Mientras escribo me miro los brazos llenos de ronchas y trato de calcular cuanta sangre he dejado por estas tierras y creo que es bastante. Pensar que no puedo donarla porque he tenido hepatitis de chica y estos imitadores de vampiros no temen quedarse amarillos.

Colonia sigue siendo un lugar para todo el año…pero el atardecer hubiese salido mejor en las fotos si no tuviera que estar moviéndome todo el tiempo.

Recordé que en la cadena alimenticia, los sapos se comen a los insectos…debería hacerse realidad la escena de la película Magnolia en la que llueven sapos para poder con todos estas aves que se alimentan de sangre caliente. Ah, y tendrían que caer vivos también…

Me despido desde la capital mundial de restaurantes que tienen trovadores que venden sus discos entre los comensales. Sospecho que antes de habilitar un local se aseguran que vaya a haber alguien que con una guitarra cante éxitos de Silvio Rodriguez, Pablo Milanés, Luis Eduardo Aute y José Luis Perales. A propósito de eso, compré 2 (dos) discos de Jorge Schmid.

María, añorando el pasado sin mosquitos…
P/D. Voy a volver cuando hayan pasado los mosquitos…me quedé con ganas de escuchar a Yabor…

Escuchar canción

Página siguiente »